Una nueva encuesta global encontró avances significativos en la electrificación de flotas en Europa, América del Norte y Asia-Pacífico, al tiempo que destacó los desafíos que enfrentan los administradores de flotas en la transición a una flota de energía mixta.
El informe,La transición a los vehículos eléctricos comerciales: perspectivas globales sobre el futuro de una flota de energía mixtade Frost & Sullivan, encargado por WEX, describió hallazgos cruciales para las empresas que administran flotas tanto de vehículos eléctricos (EV) como de vehículos con motor de combustión interna (ICE).
Reveló que, si bien las tasas de adopción de vehículos eléctricos varían según la región, la empresa y el tipo de flota, existe una clara tendencia hacia una mayor electrificación en los próximos años. Casi la mitad de los administradores de flotas encuestados esperan que los vehículos eléctricos representen el 50 por ciento o más de sus flotas para 2030.
La transición a una flota de energía mixta está en marcha, pero el informe subraya que llevará tiempo. Los administradores de flotas están trabajando activamente para acelerar la integración de los vehículos eléctricos, pero enfrentan varios desafíos en la gestión tanto de los vehículos eléctricos como de los vehículos ICE tradicionales. Factores clave como la ubicación geográfica, las características específicas de la industria y la escala de operaciones desempeñan un papel fundamental a la hora de determinar la tasa de adopción de vehículos eléctricos.
"El estudio demuestra que todavía existe una gran ambición de integrar los vehículos eléctricos en las operaciones de la flota, no sólo para cumplir los objetivos de sostenibilidad sino también para permitir operaciones más rentables", afirmó el Dr. José Pereira, director de la práctica de asesoramiento en movilidad de Frost & Sullivan. "Sin embargo, lograr esta transición presenta desafíos importantes".
El informe subraya la importancia de la orientación de expertos para los administradores de flotas que buscan crear una hoja de ruta óptima para la adopción de vehículos eléctricos. Estas hojas de ruta deben lograr un equilibrio entre las inversiones iniciales necesarias para la adquisición de vehículos y la infraestructura de carga y los ahorros a largo plazo derivados de la reducción de los costos de combustible, el menor mantenimiento y la mayor vida útil de los vehículos. Además, los vehículos eléctricos ofrecen una mayor satisfacción al conductor debido a viajes más silenciosos y suaves.
Sin embargo, los administradores de flotas también deben enfrentar nuevos desafíos operativos a medida que integran los vehículos eléctricos en sus flotas. Esto incluye el mantenimiento de la infraestructura de vehículos eléctricos, la gestión de los costos de energía y la coordinación de los pagos de carga en varias ubicaciones. Estos factores requieren actualizaciones de los sistemas de pago y gestión de flotas existentes para garantizar la eficiencia operativa y la sostenibilidad.
El informe también identificó desafíos más amplios para los operadores de flotas. Los costos de combustible (67 por ciento), los gastos operativos (66 por ciento) y la reducción de los márgenes de beneficio (59 por ciento) fueron citados como las principales preocupaciones, lo que refleja la presión sobre los administradores de flotas para controlar los costos mientras se hace la transición a prácticas sostenibles.





